Etiquetas

miércoles, 29 de junio de 2011

Bondad y maldad.

Pero, hermanos, este morderse las uñas acerca de la causa de la maldad es lo que me da verdadera risa. No les preocupa saber cuál es la causa de la bondad, y entonces, ¿por qué quieren averiguar el otro asunto? Si los liudos (individuos) son buenos es porque les gusta, y ni se me ocurriría interferir en sus placeres, así que lo mismo deberían hacer en el otro negocio. Y yo soy cliente del otro negocio. Además, la maldad es cosa del yo, del tú o el mí en el odinoco (solo, solitario) de cada uno, y así es desde el principio para orgullo y radosto (alegría) del viejo Bogo (Dios). Pero el no-yo no puede tener lo malo, de modo que los vecos (individuos, sujetos) del gobierno y los jueces y las escuelas no pueden permitir lo malo, pues no pueden admitir el yo. 

Anthony Burgess - La Naranja Mecánica

jueves, 16 de junio de 2011

Es la cobardía innata del novelista, que delega en personajes imaginarios los pecados que él tiene la prudencia de no cometer.

Anthony Burgess

sábado, 11 de junio de 2011


Tu adorable soberbia intelectual camaleónicamente inversa. 


Trucho pero lindo camaleón.