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miércoles, 19 de octubre de 2011


Un día después, después de vos, crucé los dedos. La barca pasó y el río quedó al fin quieto. Sólo un cuento fue que ayudó a pasar un buen rato, un castillo de naipes que cayó y palabras baratas. En aire entre los dos brilló una copa rota, mala suerte mi palma dio destino oscuro, dulce licor del romero fue la mala idea loca, te vas a enterar por esta canción para el carioca.
No sueño más con vos, ya cayó otra flor del cielo, te voy a robar esta canción de amor y de consuelo. A la suave luz de la luna vi tu espalda, hay un lugar allí para mis huellas y un lunar nocturno.
Apostamos mal, serás más feliz vagabundeando. Muy poco amable fui, nada nuevo vi en tus ojos.
Un día después, después de vos, crucé los dedos. La barca pasó y el río quedó al fin quieto.

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